martes, 24 de marzo de 2009

Bogotá ¿ Cómo vamos en desarrollo urbano?

Leyendo un artículo que me encontré en el periódico Portafolio, sobre avances en el desarrollo urbano en Bogotá, tuve la oportunidad de reflexionar sobre varios de los temas allí tratados, que me gustaría compartir.

Algunos ciudadanos franceses y españoles que se encuentran en Bogotá haciendo estudios de posgrado en temas de urbanismo, manifestaron en el encuentro, La calle es nuestra…. de todos¨, que en Bogotá sin duda alguna tenemos un proyecto interesante de espacio público, transporte, bibliotecas, parques, colegios distritales, ciclorrutas, áreas destinadas a los peatones, humedales y quebradas. Según ellos estos son espacios para replicar en diferentes ciudades que como Bogotá necesitan intervenciones urbanas de manera inmediata. Es este sentido el arquitecto argentino Andrés Borthagaray, indica que estas intervenciones urbanas no tendrían el impacto que hoy es evidente, si no fuese por la coherente continuidad entre los gobiernos locales de el ex alcalde Antannas Mockus, y posteriormente, el ex alcalde Enrique Peñalosa. Según él, bajo estas dos administraciones se buscó darle sostenibilidad económica y de ejecución a las políticas de desarrollo urbano pensadas para el mejor desarrollo de la ciudad.

Una de las ideas que llamo mi atención, fue la de convertir los portales de Transmilenio, en centros de desarrollo que favorecerían a la población que habita la zona, a través de la instalación de establecimientos comerciales que generarían empleo, además de pensar en las necesidades de los y las pasajeros que tendrían lugares para utilizar un baño a lo largo de sus deslazamientos en transporte público.

Sin embargo, aunque son varios los aspectos positivos que se resaltan en el artículo Yo les preguntaría a ellos si se han desplazado a zonas como La Conejera, Kennedy o Ciudad Bolivar, entre otras, pues allí el número de buses alimentadores que existen circulando es muy bajo, estas zonas están alejadas de las vías principales y para llegar a ellas es necesario atravesar montañas, quebradas, y varios kilómetros para poder acercarse a un paradero al cual lleguen alimentadores.

Las megabibliotecas, los humedales y las quebradas cuentan con una aprobación favorable por parte de estos expertos, quienes aseguran que nisiquiera en algunas ciudades europeas este tipo de proyectos existen, sobre todo de una manera tan bien planeada, pues todas estas instalaciones cuentan con acceso por Transmilenio, y o por ciclorrutas. Aunque en este aspecto Bogotá, ha sido pionera, considero que todas estas edificaciones y proyectos de espacio público urbano, se han quedado cortas frente a las necesidades de la población, pues no han logrado hacer que los ciudadanos maximicen el valor agregado que estos lugares les podrían brindar. Las megabliotecas, son frecuentadas en su mayoría por estudiantes de colegios y universidades que son llevados a hacer visitas que hacen parte del programa educativo. Por lo tanto considero que los planes que ofrecen estas megabliotecas deberían incluir programas exclusivos para lograr vincular al grueso de la población que habita la zona, concursos, campañas de lectura, apreciación de la cultura, eventos vinculantes y que generen identidad local.

Pero, así como se mencionan los aspectos positivos de los temas urbanos en la ciudad, es importante hablar de los temas que están por mejorar. En cuanto a Transmilenio, la principal preocupación radica en la capacidad de quienes diseñan las nuevas fases, de pensarse y anticiparse a la alta demanda de usuarios que con el paso del tiempo utilizaran el sistema articulado. La movilidad en Bogotá está colapsando lentamente, y no es culpa exclusivamente de la actual administración, esto es culpa de la falta de planeación de todas la anteriores administraciones, que no proyectaron de acuerdo al crecimiento económico y social de la ciudad. Hoy, medidas como la del pico-placa todo el día, son solo medidas de reacción, mas no de solución.

Con respecto a los humedales que mencionan los expertos en su artículo, no sólo se encuentran en estado de abandono, sino que en su mayoría se han convertido en botaderos de basura, y en ocasiones en centro habitacional para bandas barriales que se hospedan allí convirtiéndolos en ollas para la venta de drogas. Es necesario tomar acción inmediata, y hacer una intervención medioambiental a través de una campaña de concientización sobre la importancia de mantenerlos sanos y limpios, pues son pulmones para la ciudad.

En cuanto a las ciclorrutas, ellos resaltan el papel positivo que estas tienen como vías que comunican e interconexión para la ciudad con el sistema de Transmilenio. Considero que aunque las ciclorrutas le permiten a muchos ciudadanos desplazarse a sus lugares de trabajo, aun les hacen falta muchos elementos para lograr que un % más alto de personas las puedan usar. Primero, y ya lo he repetido en varias ocasiones, no hay suficientes kilómetros de ciclorrutas para unir e interconectar los diferentes sectores de la ciudad, segundo; están mal diseñadas y se convierten en vías peligrosas en algunas zonas, como en la calle 13, en donde se vuelve una hazaña esquivar a los peatones y vendedores ambulantes para poder rodar; tercero, no existen policías de tránsito suficientes designados para el cuidado y la prevención de infracciones para los usuarios de las ciclorrutas y los peatones; cuarto, aún no están listos los parqueaderos de bicicletas en las estaciones de Transmilenio, solo existen en algunos portales, haciendo que aquellas personas que se tienen que desplazar en bicicleta hasta una estación de Transmilenio, pues ningún alimentador llega a su barrio, no tengan en donde guardar su bicicleta, por lo cual optan en seguir su desplazamiento por la calle pues las ciclorrutas no cubren toda la ciudad.

Y si hablamos del espacio destinado para los peatones, bueno cada vez se ve más reducido, pues al actual alcalde se le ocurrió la brillante idea de aprobar un decreto para legalizar las bahías como sitos de parqueo. Yo me pregunto, ¿si actualmente ya nos encontramos en un dilema tratando de sortear las diversas construcciones en las calles, ahora debemos cuidarnos de los espacios, cada vez en aumento destinados para el parqueo de automóviles?

Es un gran honor para cualquier bogotano o bogotana, que seamos mencionados como una ciudad ejemplo en el tema del desarrollo urbano, pero no podemos dejarnos obnubilar por esas menciones, porque la realidad nos indica que debemos ser más conscientes de la importancia de crecer de manera planeada. Para eso todos debemos participar y colaborar ejerciendo nuestros derechos como ciudadanos, pero a la vez cumpliendo con los deberes mínimos para lograr una convivencia coherente con lo que le exigimos a nuestros gobernantes locales.

Es importante que se reconozca el trabajo que hasta ahora se ha hecho, pero no cabe duda que Bogotá está en un proceso de crecimiento desordenado, y poco planeado, por lo cual las medidas que se han tomado por la casuística de la situación no solucionan ninguna cuestión de raíz. Es importante encontrar la manera de utilizar el desarrollo urbano, no solo como un medio de visualización de cambios, si no como una herramienta de planeación de ciudad.

Por: AnaMaria Parada